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¿Cuál es tu Ítaca? Lo que La Odisea puede enseñarnos sobre los viajes de raíces

  • Foto del escritor: Sentieri Viajes
    Sentieri Viajes
  • hace 4 días
  • 3 min de lectura

Cada tanto, el cine vuelve a contar la historia de Ulises u Odisseo.


Ocurrió hace pocos años con Ítaca (The Return), protagonizada por Ralph Fiennes, y vuleve a suceder con la tan esperada adaptación de La Odisea dirigida por Christopher Nolan.


No es casualidad.


Han pasado casi tres mil años desde que La Odisea fue atribuida a Homero y, sin embargo, seguimos regresando a ella. Quizás porque nunca fue solo una epopeya. Nunca habló únicamente de monstruos, tempestades o dioses.


Habló del regreso. Del deseo profundo de volver a aquello que nos da identidad. Al hogar. A la memoria. A quienes fuimos. A quienes somos.

Quizás por eso este relato vuelve una y otra vez al cine.


Porque cada generación necesita preguntarse nuevamente qué significa encontrar su propia Ítaca.


Hace pocos años me conmovió profundamente Ítaca (The Return), protagonizada por Ralph Fiennes. Una película serena, intensa y profundamente humana que deja de lado la espectacularidad de las aventuras para centrarse en el momento más difícil de todos: el regreso.


¿Qué ocurre cuando finalmente volvemos?

¿Seguimos siendo los mismos?

¿Sigue siendo el mismo el lugar al que anhelábamos regresar?


La recomiendo especialmente a quienes disfrutan de las historias sobre identidad, memoria y pertenencia.


Y ahora rodeada de grandes expectativas llega la versión de La Odisea de Christopher Nolan, que volverá a recorrer los paisajes del Mediterráneo donde la tradición situó el viaje de Ulises.


Sicilia ocupa un lugar privilegiado en ese itinerario legendario, con episodios como el encuentro con el Cíclope Polifemo y, en las aguas del estrecho de Mesina, el encuentro con Scilla y Caribdis. Las Sirenas también han sido asociadas durante siglos a las costas del sur de Italia, mientras que las islas Eolias evocan el reino de Eolo, señor de los vientos. También las costas de Calabria y otros territorios de la antigua Magna Grecia conservan el eco de ese viaje que, más allá de su dimensión mítica, sigue formando parte de la identidad cultural italiana.


Ítaca no es una isla: es un símbolo


Todos sabemos que Ulises quiere regresar a Ítaca. Pero quizás lo más interesante sea preguntarnos por qué esa pequeña localidad ha llegado a convertirse en uno de los símbolos más universales de la literatura.


Ítaca representa ese lugar al que sentimos que pertenecemos. Puede ser una tierra, una familia, una lengua, una memoria o unas raíces. Por eso la pregunta que nos deja La Odisea sigue vigente: ¿Cuál es tu Ítaca?


Lo que los viajes de raíces tienen en común con Ulises


Quienes hemos vivido y quienes acompañamos viajes de raíces sentimos una cercanía especial con esta historia. Sabemos que, en realidad, todos emprendemos alguna vez una odisea.


Y sabemos que regresar nunca consiste solamente en llegar a un lugar. El verdadero viaje ocurre dentro de nosotros. Porque el destino importa, claro que sí, pero es el camino el que nos transforma.


Sabemos también que el verdadero viaje nunca empieza cuando despega el avión. Empieza mucho antes. Empieza cuando alguien siente la necesidad de comprender de dónde viene.

De caminar las calles que caminaron sus abuelos. De escuchar un dialecto familiar. De tocar la piedra de una iglesia donde alguien de su familia fue bautizado.


Y sabemos que no se trata únicamente de conocer un lugar: Se trata de reconocerse en él.


Todos tenemos una Ítaca.


Un lugar, una memoria, una historia familiar o unas raíces que nos llaman.


Y cuando finalmente emprendemos ese camino, descubrimos que el verdadero regreso no es solo hacia una tierra. Es hacia nosotros mismos.


Por eso preguntarte: ¿Cuál es tu Ítaca?





Paola Ceraolo

Experta en viajes de raíces




 
 
 

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